miércoles, 21 de julio de 2010

En el balcón de mis sueños

Allí estábamos, él y yo, arrinconados por nuestros propios sentimientos. Ahora expuestos ante nosotros mismos, ¿podríamos negarnos la verdad? negarnos lo que realmente sentimos...

Hace años, en la juventud de nuestras mentes ingenuas, de mis labios se escaparon un "te amo", y de él surgió mi vida. Fue como si naciera nuevamente, el mundo entero estaba a mis pies y yo tenía control sobre él.

Al recordar las cosas como fueron, nunca pronuncié tales palabras, jamás dejé que se escaparan de mi boca. Y en mi silencio, sufrí por su constante indiferencia, por no habérselo confesado, por tratar de ser más fuerte.

De nuevo estoy allí, en ese momento en que me miraba, y en aquella mirada profunda, en la que me solía perder, lo descubrí... vi con mis propios ojos que... era él...

Suspiros solos llenaban el silencio de la noche, y en mi desgarradora pasión insatisfecha añoré con toda mi alma estar así por siempre. Roces delicados, tan frágiles que erizaban la piel... corrientes, constantes corrientes de electricidad le seguían a su contacto.

¿Dónde estás ahora?... ¿A dónde te has ido mi dulce perfección?... te quiero de vuelta... haría lo que sea por tenerte... pero nunca será así... ¿verdad?

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